BIBLIOGRAFÍA CIENTÍFICA
En la búsqueda continua de mejorar la calidad del sueño y reducir el dolor de espalda asociado a sistemas de descanso inadecuados, numerosos estudios científicos han abordado la importancia de la composición y la firmeza de los colchones. La selección de un colchón adecuado es un aspecto crítico que se beneficia considerablemente de la investigación basada en la evidencia.
En cuanto al Retorno de Inversión (ROI) y la modelización de Redes Bayesianas, estudios como el de Jacobson et al. (2008) han establecido comparaciones grupales en la calidad del sueño entre nuevos y personales sistemas de descanso, mostrando mejoras significativas con la introducción de nuevos sistemas por sistemas convencionales1. Esto fue reiterado en un estudio posterior por el mismo grupo en 2009, donde se observaron cambios en el dolor de espalda y la calidad del sueño con la introducción de nuevos sistemas de descanso2.
En una investigación más reciente, Ren et al. (2023) abordaron el efecto de la estructura de la capa de acolchado del colchón en el alivio de la presión y la comodidad subjetiva al yacer, demostrando que la estructura de la capa de acolchado puede tener un impacto significativo en el bienestar del usuario3. Shen et al. (2012) también enfatizaron la relación entre las propiedades estructurales de la capa de acolchado en colchones y la calidad del sueño4.
Además, varios estudios han establecido conexiones entre la composición del colchón y el dolor de espalda. Radwan et al. (2015) llevaron a cabo una revisión sistemática de ensayos controlados para evaluar el efecto de diferentes diseños de colchones en la promoción de la calidad del sueño y la reducción del dolor, llegando a conclusiones específicas sobre los tipos de colchones más efectivos5. Jacobson et al. (2010) estudiaron los efectos de las superficies de sueño prescritas en pacientes con diagnóstico de dolor en la espalda baja y en los hombros, y encontraron mejoras en ambos parámetros6.
En la búsqueda del "mejor colchón", Caggiari et al. (2021) revisaron la literatura para determinar qué tipo de colchón se debe elegir para evitar el dolor de espalda y mejorar la calidad del sueño7. Sin embargo, quizás uno de los estudios más notables en esta área es el ensayo clínico aleatorizado doble-ciego de Kovacs et al. (2003), que mostró que la firmeza del colchón tiene un efecto directo y significativo en el tratamiento del dolor crónico inespecífico de la espalda baja8.
La conclusión unificada de estos estudios sugiere que la elección del colchón no es trivial y debe fundamentarse en pruebas científicas robustas para asegurar tanto la calidad del sueño como el bienestar físico general.
Durabed® se ha comprometido a seguir estos estándares científicos, incorporando hallazgos clave de literatura científica revisada por pares en el diseño y fabricación de nuestros colchones.
Bibliografía Tejidos Técnicos: https://celliant.com/clinical-trials/